
Farid Kahhat Kahatt Analista internacional, profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la PUCP
El pasado viernes 23 de septiembre, el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, entregó al secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon, la solicitud formal de adhesión de Palestina como un Estado de pleno derecho ante las Naciones Unidas. ¿Este reconocimiento marcaría el fin del conflicto israelí-palestino o daría inicio a una nueva confrontación?
¿Qué opinión le merece la petición de la Autoridad Nacional Palestina ante los miembros de la ONU para que el Estado palestino sea considerado un Estado miembro completo de la ONU?
Hay dos criterios a considerar para entender por qué se plantea esta petición ahora. El primer criterio es que han pasado 18 años de negociaciones sin ningún resultado. Y desde la perspectiva de Mahmud Abbas esto no se debe a que las partes no puedan ponerse de acuerdo, sino porque Israel negocia de mala fe. ¿Qué quiere decir eso? Que mientras negocia la soberanía sobre los territorios ocupados, sigue confiscándolos con el fin de construir asentamientos para colonos judíos y construye un muro de separación dentro del territorio palestino que anexa de facto el 15%. Y esta no es una versión de lospalestinos: Acerca de los asentamientos, la resolución N° 446 del Consejo de Seguridad de la ONU, los declara legalmente nulos y un obstáculo para cualquier acuerdo de paz. En el caso del muro hay una opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya, la misma que está viendo el diferendo entre Perú y Chile, donde se declara que el muro es una violación del derecho internacional y le exige a Israel detener su construcción. Adicionalmente, el gobierno israelí ha dicho explícitamente que no acepta un Estado palestino en las fronteras de 1967 (que son las que establece el consenso internacional) y que este no debería tener ejército ni podría firmar acuerdos de seguridad con otros Estados ni tendría control sobre fronteras espacio-aéreo o marítimo; incluso, Israel mantendría presencia militar por tiempo indefinido. En otras palabras, Israel no quiere un Estado palestino. La segunda razón es que tras 18 años con negociaciones, que a todas luces no iban a llegar a nada, había debilitado la posición de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) frente a Hamás, su gran rival político. Entonces creo que esa es la otra razón para llevar esto ahora a las Naciones Unidas. Con esto Abbas ha logrado que 83% de los palestinos apoyen su posición, cosa que no hubiera podido lograr de no haber mediado esta iniciativa.
¿Qué necesita Palestina para poder ser considerado un Estado, cuántos votos son necesarios obtener ante la ONU?
Antes de ser un Estado miembro, el Consejo de Seguridad tiene que aprobar su inclusión con nueve votos a favor. Este consejo está conformado por 15 miembros, cinco de los cuales son miembros permanentes con derecho a veto. Uno de ellos (EE.UU.) está haciendo lobby para impedir que se alcance los nueve votos; incluso, ha indicado que en caso de que se llegaran a obtener, aplicaría el veto. En el supuesto negado que el Consejo de Seguridad apruebe el pedido, se requerirían dos tercios de los votos de la Asamblea General (en donde cada Estado tiene un voto) para la inclusión de Palestina como Estado miembro. Si este pedido no prospera, la segunda iniciativa palestina sería apelar directamente a la Asamblea General para que le concedan el estatus de Estado observador. Para eso se requiere mayoría simple de la Asamblea General y dado que hay 122 países que reconocen un Estado palestino, eso es más que suficiente. La opinión de muchos juristas es que un Estado observador (como era Suiza hasta el 2002 o como es elVaticano hoy en día) puede suscribir el Tratado de Roma y podría denunciar a las autoridades israelíes ante la Corte Penal Internacional.
Cabe decir que las consecuencias políticas que traería la inclusión de Palestina en la ONU, al menos como Estado observador, serían muy grandes…
Claro, pero no sería la ANP quien le hiciera algo a Israel, sería la Corte Penal Internacional. Si las denuncias palestinas no tienen fundamento, Israel no tendría porque temerlas, porque va a ser una corte independiente la que decida en torno al tema. La prueba de que la Corte Penal Internacional no tiene un sesgo a favor de los palestinos es el hecho de que los dos únicos jefes de gobierno que han sido requisitoriados por la Corte bajo cargos de crímenes de guerra y lesa humanidad hasta ahora son árabes: el presidente de Sudán (Omar al Bashir) y el ex presidente de Libia (Muamar el Gadafi). La Corte es independiente. Una vez que el Estado palestino sea reconocido como tal por la Asamblea General, ya no estaríamos ante un Estado que ocupa el territorio de otro pueblo, sino ante un Estado que ocupa otro Estado. Sería el mismo estatus de Irak ocupando Kuwait en 1991.
Mientras que para Israel, Cisjordania y la Franja de Gaza son considerados “territorios en disputa”, las autoridades palestinas (y la opinión internacional) los califica como “territorios ocupados”. ¿Cuáles son las diferencias entre ambos términos?
Según el gobierno israelí, basta que haya una proclamación unilateral de la potencia ocupante para decir que es territorio en disputa. Con ese criterio, Kuwait también hubiese sido considerado un “territorio en disputa” durante la ocupación iraquí. Bajo el derecho internacional no hay duda al respecto: son territorios ocupados. Lo establecen así resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU (la N° 446) y la opinión consultiva de la Corte Internacional de Justicia, que llama a Israel explícitamente “potencia ocupante” y a los territorios palestinos, “territorios ocupados”. Una proclamación unilateral del país que está en violación del derecho internacional no cambia ese estatus.
¿Cómo se podría definir al pueblo palestino? ¿Qué características mantiene esta población, considerando que es un pueblo que no ha tenido la posibilidad de establecer una ciudadanía o un Estado propio plenamente?
Lo que ya nadie duda es que bajo el derecho internacional constituye una nación con derecho a la autodeterminación. El gobierno israelí se opone al reconocimiento delEstado palestino, pero según una encuesta de la Universidad Hebrea de Jerusalén, 70% de los israelíes está a favor. Entonces, la posición del gobierno israelí va en contra, incluso, de la mayoría de su propio pueblo. Lo esencial de la condición de árabe es la lengua, pero también la cultura, la historia, mayoritariamente musulmán (95% de los palestinos son musulmanes pero hay una minoría cristiana). Y lo que le da unidad política al pueblo palestino es, precisamente, el hecho de que parte de este pueblo fue expulsado de su lugar de residencia por la potencia que ocupa el territorio del cual son originarios. Y el resto vive bajo ocupación israelí o con ciudadanía de segunda categoría dentro de Israel. O sea, es Israel lo que contribuye en buena medida a darles una identidad distintiva a los palestinos como pueblo ocupado o como pueblo expulsado de sus tierras.
¿Es erróneo emplear los términos “palestino” y “árabe” como sinónimos? ¿Hay una mala interpretación de los mismos?
Sí hay una distinción. En algún momento, la condición de árabe tuvo un contenido político, cuando se hablaba de un gran proyecto nacionalista cuya idea básica era juntar a todos los árabes en un solo Estado. Pero esta idea virtualmente ha desaparecido; los pueblos árabes ahora están divididos en 21 países. Entonces, la diferencia entre árabey palestino es la misma que existe entre latinoamericano y peruano: un peruano es latinoamericano pero no todo latinoamericano es peruano. De la misma manera, un palestino es árabe pero no todo árabe es palestino. También se confunde “musulmán” con “árabe”. Árabe es todo aquel cuya lengua materna es el árabe (en el sentido más simple del término). Por lo tanto, un árabe puede tener cualquier religión; de hecho hay árabes judíos, musulmanes y cristianos. El musulmán es todo aquel cuya religión es el Islam; la gran mayoría de musulmanes no son árabes ni viven en el Medio Oriente, donde habitan la gran mayoría de los árabes.
Hay 131 países del mundo que reconocen al Estado palestino, entre ellos el Perú. ¿Cómo ve la relación entre ambos Estados?
El Estado Palestino cumple con los requisitos del derecho internacional que son: tener un gobierno, un territorio internacionalmente reconocido, una población que se considera parte de ese Estado y la capacidad de establecer pactos y tratados con otros Estados y obtener reconocimiento internacional. El gobierno en este caso sería, probablemente, la ANP, un gobierno interino sobre parte de los territorios ocupados; el territorio sería aquel que fuera ocupado por Israel en 1967; la población incluiría a quienes viven en esos territorios más aquellos en el exilio. Y el hecho de que 131 Estados lo reconozcan, quiere decir que cumple con el criterio de poder interactuar con la comunidad internacional en términos de igualdad soberana. El Perú se ha pronunciado, como toda la comunidad internacional y las normas del derecho internacional, en contra de la confiscación del territorio de propietariospalestinos para construir asentamientos para colonos judíos. Y ha reconocido al Estado Palestino, sencillamente, siguiendo las normas del derecho internacional, que establece que los palestinos tienen derecho a constituir un Estado sobre las fronteras. Eso implica que el estatus de la representación palestina en el Perú adquiriría el estatus de una embajada. Ese sería el único cambio práctico.
¿Se puede prever cuánto tiempo demorará la resolución final del Consejo de Seguridad de la ONU?
El Consejo de Seguridad puede posponerlo por meses, no hay forma de saber con certeza cuándo se definirá. Sin embargo, la ventaja de que pase eso es que crea un espacio para que haya presión de la Unión Europea y Estados Unidos sobre Israel y sectores de la propia sociedad israelí sobre su gobierno para que detenga la construcción de asentamientos y reinicie las negociaciones de buena fe. Si Israel acepta negociar sobre la base de los territorios ocupados en 1967 como criterio para formar unEstado palestino y detiene la construcción de asentamientos, el liderazgo palestino podría, aceptar la negociaciones de inmediato y podría incluso contemplar el retiro de la propuesta presentada ante la ONU. En ese sentido, este periodo entre la presentación de la propuesta y que esta se someta a votación podría ayudar a destrabar el proceso de negociaciones.
Entrevista: Luis Yáñez Quiroz
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