
Ya herido el soldado de guerra avisada, solo le quedaba un último recurso, desvirtuar el asunto del irregular indulto, y decir que era parte de una campaña de amedrentamiento por parte del grupo el comercio para desestabilizar su imagen y la de este gobierno, y ofendiendo de esta manera la inteligencia de los miles de peruanos.
A estas alturas no queda más que pensar que la herida que tiene en estos momentos Aurelio Pastor por la salida tan abrupta del gabinete le hace decir algo claro: “El concepto que tenían los apritas para dar el indulto a Crousillat y devolverle la administración de América televisión, para de esta forma matar dos pájaros de un solo tiro”.
Queda en el reciente electo Ministro de justicia, Víctor García Toma, el reto de reparar los daños dejados en esta cartera, y más aún de cambiar el desprestigio que han dejado sus colegas de bancada en las diferentes administraciones del estado.

